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Parque nacional del Archipiélago de Cabrera, paraíso virgen.

Cerca de Mallorca, el Archipiélago de Cabrera forma el mejor exponente de ecosistemas insulares vírgenes del Mediterráneo español. En este Parque Nacional encontramos una riqueza natural incalculable del conjunto de islas e islotes calcáreos.

Su vegetación es abundante, encontrando una gran cantidad de arbustos leñosos de hoja coriácea y pequeña, formadores de la garriga, matorral perfectamente adaptado a los rigores del clima mediterráneo, existen varios endemismos: astrágalo de las Baleares (Astragalus balearicus), rubia (Rubia angustifolia ssp. cespitosa), tragamoscas (Dracunculus muscivorum), hipericón balear (Hypericum balearicum), etc.

En este hábitat viven una gran variedad de aves, junto con uno de los fondos marinos mejor conservados del litoral, con más de 200 especies de peces junto a numerosos invertebrados endémicos... Aquí se constituye un importante punto de escala en la ruta migratoria de más de 150 especies de aves, tanto en el paso primaveral como en el otoñal.

Son vecinas de las islas desde la gaviota de Audouin (Larus audouini) hasta el halcón de Eleonora (Falco eleonorae). Cabe mencionar que este Parque Nacional está incluido dentro de la Red de Zonas de Especial Protección para las Aves, lo cual es trascendental para proteger a las especies de la extinción.

En esta zona, también pueden apreciarse vestigios de una cultura antigua. Se puede visitar un castillo medieval, del siglo XIV, declarado monumento historio y artístico, así como también yacimientos arqueológicos de un valor histórico sumamente importante.
El Parque puede visitarse desde las embarcaciones que parten de la Colonia de Sant Jordi y de Porto Petro. Para visitas en embarcaciones particulares es necesaria la autorización de la Administración del Parque.

Podríamos decir que el Parque Nacional del archipiélago de Cabiera es uno de los pocos paraísos terrenales que existen hoy en día, ya que su ecosistema no ha sido alterado por la mano del hombre, lo que hace de este lugar sumamente especial. Visitar a los animales en su estado natural, disfrutar de su exuberante vegetación, hace que entendamos que nosotros formamos parte de un todo, y cuya belleza es indescriptible.